1Abdomen
Por debajo de las costillas y por encima de los huesos de la cadera, a 5 cm del ombligo como mínimo. Es fácil de ver y de alcanzar, y es la zona con más espacio para rotar.
Evita la línea del cinturón.
Los péptidos que se miden con jeringas de insulina y plumas suelen inyectarse en la grasa que hay justo bajo la piel (vía subcutánea). Aquí tienes las zonas habituales, cómo rotarlas, qué aguja y qué ángulo usar, y la técnica paso a paso.
Elige un sitio con una capa de grasa que puedas pellizcar. Toca una zona del mapa para ver los detalles.
Por debajo de las costillas y por encima de los huesos de la cadera, a 5 cm del ombligo como mínimo. Es fácil de ver y de alcanzar, y es la zona con más espacio para rotar.
Evita la línea del cinturón.
La cara delantera y exterior de la parte superior del muslo, bien por encima de la rodilla. Fácil de alcanzar sentado.
En muslos delgados suele hacer falta pellizcar un pliegue.
La parte carnosa trasera o lateral del brazo, al menos 7,5 cm por debajo del hombro y por encima del codo.
Cuesta alcanzarla solo; es más fácil con ayuda.
La parte superior y exterior de cada glúteo.
Cuesta verla: usa un espejo o pide ayuda.
Inyectar una y otra vez en el mismo punto puede formar bultos de grasa endurecida bajo la piel, lo que se llama lipohipertrofia. Esas zonas absorben de forma irregular y pueden doler, así que cambia de punto en cada inyección.
El objetivo es la grasa bajo la piel, no el músculo. En la mayoría de los adultos la piel mide unos 2 mm de grosor, así que una aguja corta llega a la grasa sin problema. Los expertos en técnica de inyección recomiendan agujas de 4 mm para plumas y de 6 mm para jeringas en adultos de cualquier complexión.
Las agujas más largas pueden llegar demasiado hondo, sobre todo en brazos y muslos delgados. Con ellas, pellizca un pliegue de piel o inyecta a 45°.
| Aguja | Dónde se usa | Ángulo | ¿Pellizcar? |
|---|---|---|---|
| 4–5 mm | Agujas de pluma | 90° | No, salvo en personas muy delgadas |
| 6 mm | Jeringas de insulina cortas, agujas de pluma | 90° | En personas delgadas, o en brazos y muslos |
| 8 mm | Jeringas de insulina, agujas de pluma | 90° con pliegue, o 45° | Sí |
| 12,7 mm | Jeringas de insulina estándar | 45°, con pliegue | Sí. Mejor una aguja más corta. |
La longitud viene en la caja, en milímetros o en pulgadas: 6 mm son 15/64″, 8 mm son 5/16″ y 12,7 mm son ½″.
Levanta con suavidad unos 2,5 cm de piel y grasa entre el pulgar y el índice, sin coger el músculo. Inserta la aguja en la parte alta del pliegue y no lo sueltes hasta haber sacado la aguja.
Carga las unidades que indica la calculadora para tu mezcla. Usa una jeringa nueva cada vez.
Lávate las manos con agua y jabón. Pon el vial, una jeringa nueva, toallitas con alcohol y un contenedor para objetos punzantes sobre una superficie limpia.
Pasa alcohol por el tapón de goma del vial y deja que se seque.
Tira del émbolo hasta la línea de tu dosis, pincha el tapón con la aguja e inyecta ese aire en el vial. Así el líquido sale con más facilidad.
Pon el vial boca abajo y carga un poco más de tu dosis. Da golpecitos para subir las burbujas y empújalas de vuelta hasta que el émbolo quede justo en tu línea.
Elige un punto a 1 cm como mínimo del anterior. Límpialo con alcohol, del centro hacia fuera, y deja que se seque al aire.
Sujeta la jeringa como un lápiz. Pellizca un pliegue si tu aguja o la zona lo necesitan e introduce la aguja entera con un movimiento rápido, recta a 90°.
Empuja el émbolo de forma constante hasta el final. Mantenlo ahí y cuenta despacio hasta 5.
Saca la aguja recta y luego suelta el pliegue. No frotes; si sangra, presiona un poco con una gasa. No vuelvas a tapar la aguja: échala directamente al contenedor para objetos punzantes.
Marca los clics que indica la calculadora para tu pluma. Usa una aguja de pluma nueva cada vez.
Lávate las manos. Pasa alcohol por el sello de goma de la punta de la pluma y deja que se seque.
Enrosca recta una aguja de pluma nueva. Quita el capuchón exterior y guárdalo; después quita el capuchón interior.
Marca los clics de purgado que tengas en la calculadora, apunta la aguja hacia arriba, da golpecitos al cartucho y pulsa el botón hasta que salga una gota.
Gira el selector hasta tu número de clics y compruébalo en la ventana.
Elige un punto a 1 cm como mínimo del anterior. Límpialo con alcohol, del centro hacia fuera, y deja que se seque al aire.
Introduce la aguja recta a 90°. Pulsa el botón hasta el fondo y mantenlo pulsado mientras cuentas hasta 10, para que entre toda la dosis.
Sácala recta. Vuelve a poner el capuchón exterior, desenrosca la aguja y échala al contenedor para objetos punzantes. Tapa la pluma y guárdala de nuevo en el refrigerador.
Técnica general para inyecciones subcutáneas, resumida a partir de las fuentes de abajo. No es consejo médico: sigue las indicaciones de quien te lo haya recetado y el prospecto de tu producto.
Usa una aguja nueva cada vez y nunca compartas agujas, jeringas ni plumas. Las agujas reutilizadas pierden filo, duelen más y se asocian a bultos bajo la piel.
Echa las agujas usadas al momento en un contenedor rígido para objetos punzantes, con la punta primero. Cuando esté lleno, deséchalo según las normas de tu zona.
Es normal que duela un poco. Consulta a un médico si aparece un enrojecimiento que se extiende, hinchazón, vetas rojas, calor o fiebre.
Si tras una inyección te cuesta respirar, se te hinchan la cara, los labios o la garganta, o sientes que te vas a desmayar, llama a emergencias de inmediato.
Bajo la piel, no en el músculo. Esta guía trata la inyección subcutánea con jeringas de insulina y plumas. Las inyecciones intramusculares necesitan agujas más largas y otras zonas; pide a un profesional sanitario que te enseñe.